Mentir es una de las acciones pertenecientes (y no con esto justificable) del mundo adulto que nuestros niños y niñas aprenden con facilidad.
Existen varias razones por las cuales el niñ@ tiende a mentir:
· Imaginación. Es importante que los padres estén muy claros con relación al hecho de que mentir no es sinónimo de fantasear. Es decir, cuando el niñ@ en su proceso creativo inventa historias o situaciones irreales.
· Ausencia de conciencia moral o reglas Según Piaget, el niño preescolar no ha alcanzado aún el desarrollo cognitivo necesario para adquirir una auténtica consciencia moral, si además de esto, las reglas no se encuentran claras y no se ha hablado al niño sobre la importancia de decir la verdad y practicar la honestidad.
· Evitar el castigo o consecuencia. Los niñ@s se encuentran en un mundo de reglas, consecuencias y castigos. Cuando dentro del hogar la disciplina es excesivamente autoritaria y no permite que el niñ@ pueda expresarse con comodidad, este al romper la regla previamente establecida, sentirá que no será escuchado ni existe posibilidades de negociación, por lo que prefiere mentir para evitar la consecuencia.
· Imitación. Los padres son los primeros maestros de sus hijos, tanto de las acciones positivas como de las que no lo son. Si recordamos aquel viejo chiste donde el niño dice por teléfono (a pedido de su padre) “dice mi papa que él no se encuentra” nos damos cuenta que en muchas ocasiones, es el adulto quien va llevando al niñ@ a decir una que otra “mentirita blanca” que van mostrando a el niñ@ que en ocasiones es aceptable mentir.
Algunas pautas para evitar la mentira son:
1. Proporcione a su niñ@ maneras de expresar su creatividad con la utilización de recursos como la lectura o ramas del arte como el dibujo
2. Establezca reglas claras y hable a sus niñ@s sobre la importancia de la honestidad y de decir la verdad.
3. Evite la disciplina excesivamente autoritaria. Establezca consecuencias lógicas, escuche lo que su niñ@ tenga que decir. Si el niñ@ confiesa su falta, mantenga la calma, enfatice el valor de su honestidad y aplique una consecuencia menos severa a si hubiese dicho una mentira.
4. Evite mentir al niñ@ y delante de él . Ellos no entienden el concepto de mentirita blanca que se utiliza en ocasiones, por cuestiones de tacto o para no herir los sentimientos de los demás.
Recuerde que su niño no es mentiroso, ha dicho una mentira; respete y valore el sincero arrepentimiento.