Es necesario estimular a nuestros pequeños, ya que las primeras vivencias de su existencia le formarán como individuo. La parte afectiva será determinante para consolidar al hombre del mañana. Los valores inculcados como el respeto, la solidaridad, la autonomía, su lenguaje, lo espiritual, todo será parte de su personalidad.
Desde el momento mismo del nacimiento, el niño tiene la necesidad de sentirse amado y bien recibido por sus padres. Asimismo, requerirá ayuda para aprender a coordinar sus movimientos y entender el mundo que le rodea; para eso están los padres para atender todas las necesidades físicas de alimento, abrigo, limpieza, afecto, juego, transporte y sueño, también para cubrir las necesidades psicológicas de seguridad que el infante requiere para actuar en cada momento.
Los primeros tres años de vida, son de especial atención en el niño, ya que en este periodo se establece el 80% de las conexiones neuronales que serán las bases de su aprendizaje futuro.
La etapa pre-escolar es más que un tiempo para juegos. En ella es cuando se sientan las bases para aprender hábitos, socializar con otros niños, comenzar a entender lo qué es bueno o malo, aprender a hablar y, marca la diferencia de su comportamiento hasta el momento.
Tanto padres como maestros son de singular importancia en este periodo. Ellos deberán compartir y estimular a los pequeños a través de juegos, por ser la puerta que abre el conocimiento del mundo que le rodea. El juego es el puente que le lleva a relacionarse con los otros niños.
Los juguetes en colores llamativos son de gran ayuda, ya que acaparan su atención y les permiten concentrarse en aquello que los padres les quieren enseñar. Es recomendable que dediquen tiempo a conversar con sus pequeños, a cantar, a escuchar música, y sobretodo a mimarlos: el contacto físico es parte fundamental de su desarrollo.
Hay actividades fáciles que puedes hacer en el hogar con tu hijo para estimular su desarrollo y aumentar su vocabulario.
• Coloca objetos comunes en una caja y pide a tu pequeño que los identifique cada uno por su nombre mientras lo sacas de la caja.
• Hojeen juntos álbumes de fotos e identifiquen por su nombre a las personas que ven
• Confecciona libros básicos, cortando y pegando sus ilustraciones favoritas de revistas viejas.
• Canta canciones sencillas, tales como "Los Pollitos", dejando fuera algunas palabras para que tu hijo las supla.
• También pueden jugar anombrar las partes del cuerpo, diferentes alimentos o artículos de ropa.
• Pon libro sencillos de cuentos en una canasta de donde tú y tu hijo pueden seleccionar varios todos los días.