Si tu niño entre 1 y 3 años sorprende a quienes le rodean a mordiscos, recuerda que en este periodo es cuando comienza a socializar y carece del lenguaje que le permitirá expresar lo que quiere. De esta manera puede querer conseguir que le pases un juguete o llamar tu atención. Aunque es una conducta normal a esta edad, desde la primera mordida debes expresarle que eso no es correcto y tomar las previsiones para que no continúe.
Los niños utilizan su boca como instrumento de exploración y de aprendizaje. Durante la dentición se sienten inquietos por las alteraciones en sus encías y tratan de calmarse llevando a la boca todo lo que tocan, sin tomar en cuanta si es un objeto o una persona. Aun así existen elementos que llevan a los profesionales de la conducta a explicar que los niños muerden por diversos motivos como son la frustración cuando no pueden manejar una situación. Si quieren un objeto y no lo pueden obtener o lo tiene otro niño, la desesperación es expresada en forma de una mordida.
La impotencia lleva a los niños a morder. Si se siente inseguro, poco protegido o ignorado, el niño lo expresará con la parte de su cuerpo que, a su corta edad, mejor domina que es con su boca.
También están calificadas las mordeduras por estrés, las cuales ocurren cuando el niño es sometido a mucha presión emocional. La mordedura puede ser un signo de sufrimiento o dolor cuando el niño está molesto o enojado. Otros niños sencillamente muerden por imitación.
Si tu pequeño es un “mordedor”, no le pegues para corregirlo. Míralo a los ojos y exprésale con firmeza (sin gritarle) que este hábito es incorrecto. Nunca dejes pasar una mordida sin que le hables de que esta mal lo que hizo. Si la conducta continua, pasadas algunas semanas, debes consultar a un profesional de la salud y hablarle sobre el tema.
Como ayudar a tu pequeño en esta situación:
+ Obsérvalo y descubre que es lo que esta ocasionando esta conducta en tu pequeño.
+ Háblale. Ayúdalo a entender que esta incorrecto lo que hace. No te canses de hablarle, recuerda que a esta edad los niños tienen memoria de corta duración.
+ Trata de que tu niño no se sienta agobiado por ninguna situación. Procura que sus períodos de juego sean breves y en grupos pequeños.
+ Demuéstrale amor y protección.