Un bebé que no es lactado al nacer corre el riesgo de enfermar por falta de nutrientes que ningún otro alimento le puede suministrar, ya que solo la leche de su madre le ayudará a desarrollar el Sistema Nervioso Central (SNC) proporcionándole una mayor capacidad intelectual.
Lactar es la continuación de esa relación que inició de forma intrauterina con tu bebé y que ahora estrechará más el lazo madre e hijo. Es una red que va más allá de los valores nutricionales que le transmites a tu bebé a través de este alimento, es un conjunto de valores indispensables en el desarrollo integral de tu hijo y por ende de la sociedad en general.
Escuchar a una mujer decir que su vida cambio a raíz de tener un hijo es verdaderamente cierto, porque tenerlo en sus brazos y amamantarlo hace que se habrán muchos canales de comunicación entre ambos, es un proceso que permite que todas tus emociones fluyan sin temor. El contacto de tu mirada con la de tu hijo, la experiencia táctil, la cercanía de los cuerpos, las caricias que acompañan este momento, no los olvidarás en tu vida.
Lactar tiene muchas ventajas porque:
• La leche que fluye de la madre está especialmente diseñada para no hacer daño al bebé y es la mejor alimentación que puedes ofrecerle.
• Es el único líquido que no tendrás que medir si esta caliente o frío para el bebé, porque siempre tendrá la temperatura adecuada.
• Proporciona al bebé inmunidad contra las infecciones; no requiere preparación o esterilización de envases.
• Contribuye a que se constituya un estrecho lazo entre la madre y el hijo.
• El dar de mamar acelera el retorno del cuerpo de la madre a su apariencia normal.
• El embarazo y el parto tornan flácidos los músculos del útero y del estómago de la madre, el bebé al mamar estimulará éstos músculos y los tensará, retornando el tono muscular a la normalidad.
• La producción de leche supone también un gasto de energía, de forma que cualquier exceso de peso que haya tenido la madre durante el embarazo se perderá de la misma manera que si realizara un ejercicio vigoroso y regular.
• La proteína de la leche materna puede ser digerida mucho más fácil por el aparato intestinal de los bebés
• La leche de la madre contiene sustancias especiales que evitan el desarrollo de las bacterias nocivas que pueden formarse en el intestino del niño.
• Aunque la leche materna no contiene mucho hierro, si posee la cantidad exacta que el recién nacido necesita. El hecho de que el contenido de hierro sea bajo, tiene sus ventajas, ya que este mineral en grandes cantidades, neutraliza parcialmente el efecto de las sustancias que evitan el crecimiento de bacterias en el intestino del niño.
Ventajas para el bebé:
• Es una nutrición óptima, excelente para niños prematuros
• Evita la hiperbilirrubinemia neonatal
• Crea una protección inmunológica
• Es fácil de digerir
• Promueve un crecimiento y desarrollo físico e intelectual del niño
• Desarrollo dentomaxilar y facial
Recuerda que dar el pecho a tu hijo es el mejor regalo para comenzar su vida, porque hace crecer el amor entre ambos.