Los niños son curiosos por naturaleza y su deseo de conocer todo lo que los rodea los expone a una serie de peligros, que pueden ser evitados si los adultos estamos atentos y supervisamos esta exploración.
A continuación, algunas pautas sobre lo que los padres deben hacer en caso de accidentes en los que su hijo esté involucrado.
Esta es una guía de consejos prácticos para los golpes y fracturas que pudieran ocurrir en el hogar o fuera de éste y lo más importante es… actuar con premura, pero siempre manteniendo la calma.
Golpes. ¿Qué hacer?
Dicen que los niños aprenden cayéndose, sin embargo, muchas veces ese dicho no es muy cierto porque esos golpes pueden producir lesiones significativas en la cabeza, la cara, las extremidades y el abdomen. En caso de que ocurra una caída, el manejar adecuadamente la situación garantizará el bienestar del pequeño.
Para evaluar la severidad de la caída es importante saber las circunstancias que rodearon la misma como por ejemplo el tipo de piso, altura, velocidad, síntomas y evolución. Estos elementos son fundamentales para hacer un diagnóstico acertado y saber qué hacer.
A continuación algunas pautas:
1. Cuando el golpe es en la cabeza, observe cómo responde el niño luego de éste. Si está decaído, adormecido, irritable y vomita hay que estar alerta y vigilarlo pero si continúa en ese estado, es apropiado llevarlo a emergencias.
2. En los casos en que se forman chichones, para disminuir la hinchazón lo adecuado es poner hielo.
3. Si en la caída ocurren raspaduras, lo recomendado es lavar la herida con agua y jabón. Si sangra, se cubre con una gasa y se hace presión durante cinco minutos. No es necesario aplicar antiséptico sobre las heridas, porque pueden producir más dolor. Lavar con agua es suficiente.
4. Cuando hay heridas en las orejas, se debe llevar al niño al médico porque se pueden producir coágulos que ocasionen la pérdida del lóbulo.
6. Se aconseja poner curitas infantiles sobre las heridas para que el niño sicológicamente se sienta bien al ver que tiene una protección.
7. Si el lugar de la lesión tiene secreción amarilla, puede haber una infección y se requiere asistencia médica.
8. Por ningún motivo es adecuado auto-medicar al niño. Las medicinas deben ser formuladas por un especialista.
Fracturas
Si, posterior a una caída, el niño es incapaz de mover una extremidad, presenta deformidad y además dolor, muy probablemente tiene una fractura. La severidad de la misma depende de si fue total o parcial y el hueso comprometido. Algunas fracturas requieren yeso y otras, intervención quirúrgica.
El pediatra, especialista o el médico de emergencia solicitarían una radiografía para decidir el tratamiento a seguir.
Nosotros como padres no debemos confiarnos con aquellas caídas que parecen inofensivas (como por ejemplo, caerse de la cama) y pensar que existen caídas más peligrosas que otras. Si su hijo tiene una caída y se sospecha una posible fractura le aconsejamos los siguientes pasos:
1. Inmovilice con una sábana la extremidad fracturada. Mantenga la cabeza, cuello y espalda de su hijo completamente alineadas y al moverlo hágalo como un unidad.
2. Acuda con el pequeño al servicio de emergencias.
3. No le ofrezca nada de comer ni de beber pues en caso de requerir un procedimiento quirúrgico bajo anestesia general, deben haber transcurrido entre 6 y 8 horas de ayuno para realizarlo.
Medidas de Prevención para evitar los golpes y fracturas:
• No deje a los niños solos. En cualquier segundo se pueden caer o deslizar de la cama o por las escaleras.
• Si el niño está aprendiendo a caminar, esté junto a él en este proceso y además retire elementos punzantes con los que pueda cortarse o herirse.
• Utilice cierres de seguridad en ventanas, balcones y puertas.
• Ponga barandas en las escaleras.