En la sociedad que vivimos hoy, llena de estimulaciones visuales en las calles, donde los medios están cada vez más soportados en imágenes, el despertar de la ‘mirada activa’ y del sentido crítico es un deber en la educación actual.
Considerando que nuestros niños están una gran parte del tiempo delante de una pantalla (de cine, de internet, de televisión…), aprovechemos esos medios para instruirlos, educarlos en valores, explicarles las conductas adecuadas y las que no.
El cine, es “el aula sin muros”, complementa conocimientos, integra ideas y lenguajes. La motivación hacia el cine se genera fundamentalmente viendo cine. Hay que comenzar viendo películas entretenidas, en cada edad las correspondientes. Los más pequeños encajan mejor con los dibujos animados pues tienen los ingredientes necesarios en dinamismo, color, música, cambio de acción y de estímulos suficientes para atraerlos . Además, las aventuras y la fantasía están más cerca del niño. Acordémonos de los que nos gustaba cuando éramos pequeños y también de cuánto nos aburría lo que les gustaba a nuestros padres y mayores.
Algunas sugerencias para usar el cine como instrumento de enseñanza son:
· Escoger películas con mensajes positivos
· Analizar los protagonista de las mismas
· Realizar un diálogo sobre las oportunidades y/o dificultades que se presentan en la trama.
· Analizar el contexto en el que se mueve la película
· Hablar sobre el cambio que se puede ir produciendo en los diversos personajes.
Y sobre todo, divertirse!!! usar ese momento para disfrutar junto con nuestros pequeños, compartiendo momentos divertidos y especiales con ellos.