Los primeros meses de vida, los bebés tienden a dormir y comer; no te desesperes si el pequeño o la pequeña se pasa la mayor parte del tiempo en los brazos de Morfeo.
¿Cómo cargarlo?
El cuello es la parte más delicada de un bebé recién nacido. Al cargarlo, introduce una mano debajo del cuello y la otra en la parte baja de su espalda; cuando tengas el cuello y la parte baja de su espalda bien sostenidas, puedes cargar al bebé y llevarlo a tus brazos. Allí, coloca su cabeza sobre el antebrazo y el resto de su cuerpo sostenido con la mano y la muñeca del otro brazo; en esta posición, tus senos y vientre le proporcionarán calor y protección.
Para dejarlo sobre la cuna, llévalo hasta ella con ambas manos en la posición como lo estabas cargando, una mano sosteniendo su cuello y cabeza y la otra en la parte baja de su espalda. Ya apoyado sobre la cuna, retira suavemente la mano del cuello, sin alzarlo, simplemente rueda la mano, y repite lo mismo con la mano que tienes bajo su espaldita.
La alimentación
Durante los primeros seis meses de vida, lo ideal es que el bebé sólo sea alimentado con el seno. A partir de los 6 meses, puedes combinar la leche con alimentos sólidos a base de cereales suaves, como el arroz, avena y el trigo; también deben incorporarse a su alimentación jugos de frutas naturales. Lo ideal es que tu hijo o hija pueda disfrutar de la leche materna hasta los 24 meses; eso le garantizará inmunidad y un buen desarrollo psico-social.
Después de cada comida, debes asegurarte que el bebé elimine los gases. Lo colocas en tu pecho o sobre tus piernas y le das suaves palmaditas en el centro del lado izquierdo de su espalda.
Los cólicos
En algún momento el bebé llorará a pesar de que le has proporcionado todos los cuidados necesarios. El llanto se extenderá, incluso por horas, y el pequeño o pequeña moverá sus piernas y brazos desesperadamente. Estos suelen ser los síntomas clásicos de los cólicos o dolores estomacales. Para eliminarlos, la farmacología ofrece medicamentos antiespasmódicos, aunque existen métodos naturales, como los masajes en el vientre, colocar un biberón con agua tibia (no caliente) sobre su barriguita, darle un baño de agua tibia, cargarlo, hablarle y arrullarle, es decir, hacerle sentir que está cuidado.
La higiene
Hasta que el cordón umbilical no se desprenda, debes bañarlo con un paño suave o esponja mojada de agua tibia y jabón para bebé. Lava su cara y orejas con un paño de algodón húmedo. Para que el agua del baño tenga la temperatura adecuada, compra en el mercado un termómetro para baño, o si no, prueba la temperatura en la parte interior de tu muñeca. Cuando nazca el bebé, probablemente tendrá las uñas largas; son casi imperceptibles, si temes hacerle daño al cortárselas, prueba entrando sus manitas en sus propias mediecitas, así evitarás que se arañe la cara.