Cómo explicar el divorcio de los padres a un niño pequeño
Cuando un niño está bien pequeño es difícil que entienda una situación de divorcio porque su forma de comunicación es a través de la seguridad que necesita día a día; la seguridad de que sus padres van a estar ahí siempre que él lo necesite al despertar cada mañana.
A la edad de 1 ó 2 años es mejor que el niño se dé cuenta de que a pesar de que papi y mami ya no están viviendo juntos, se llevan muy bien y son capaces de no mezclar sus situaciones personales con los hijos.
No obstante aunque esté pequeñito y no entienda bien el lenguaje, háblale de forma simple y explícale que por circunstancias que no tienen nada que ver con él ya no podrán estar juntos pero que siempre seguirán amándolo igual y contará con todo su apoyo y aceptación . Lo importante es que su alma sí lo entiende.
Los niños pequeños necesitan estar seguros de que la separación no tiene nada que ver con ellos.
En realidad si ya el matrimonio no funciona es más saludable para el niño adaptarse a esta nueva situación que vivir en un caos emocional. Lo importante es que todo se maneje en paz y de forma responsable.
Ya cuando el niño tiene de 3 a 5 años las palabras son más entendibles para él .Es importante utilizar un lenguaje simple y no dar explicaciones innecesarias debido a su corta edad , lo importante es que el mensaje llegue a su corazón.
No podemos engañarnos pensando que si lo manejamos bien no afectará al niño.
Un divorcio siempre afecta, aunque sea muy poco, pero siempre afecta. Recuerda que estamos hablando de una ruptura y las rupturas aunque sean para bien duelen, porque crecer duele.
Ya que se trata de resolver el asunto de la manera más sana es recomendable que los padres vayan a terapia y si el niño puede recibirla también, mucho mejor. Hay que manejar estas situaciones con armonía y liberar a nuestros hijos de repetir estos patrones de conducta en un futuro.
Cuando la situación de divorcio no se maneja de manera adecuada los niños pueden empezar a cambiar su comportamiento, y esto es porque están muy confundidos y abrumados con la situación que viven ahora. Se empiezan a sentir inseguros y pueden volverse más agresivos y retraídos.
Cuando el divorcio es reciente los niños suelen reclamar la presencia del padre ausente y esta es una etapa difícil en la que debemos de dar todo el apoyo posible a nuestros hijos, pues se encuentran en una situación muy vulnerable.
Después de un divorcio es importante que la familia del padre y de la madre tenga buenas relaciones, ya que como en muchos caos el padre suele desconectarse más fácil, por lo menos el niño cuenta con todo el cariño de su familia paterna y esto hace que el padre se sienta más responsable.
Los niños necesitan todo el apoyo de sus padres estén juntoso no.
La relación connuestros hijos no tiene nada que ver con una situación de divorcio, es importante recordar esto y asumir la responsabilidad de que si a los padres les afecta todo lo que les recuerde el pasado, eso es un tema de ellos, no de los hijos.
Lo más sabio es reconocer que lo que no resultó se queda atrás y reconocer que llevarse bien es pensar en la salud emocional de los hijos.