La forma más inteligente de sobrellevar las fiestas es asumiendo el propósito de “mantenimiento de peso”. Llegar a enero con el mismo peso de inicios de diciembre es una meta que fácilmente podemos alcanzar si sabemos cómo tomar control de la situación y hacemos un compromiso con nuestra salud.
La mejor forma de regalarnos salud es seguir un plan para evitar que las libritas se acumulen; así no tendremos que iniciar el nuevo año poniendo en la lista de objetivos perder el peso ganado durante la Navidad.
Para tomar el control de tu salud durante las Navidades concéntrate en mantener un balance entre actividad física y consumo de alimentos, ya que esto nos ayuda a no tener que preocuparnos solo por la comida. La actividad física ha demostrado ser una de las mejores terapias contra el estrés, lo cual es bastante útil durante esta época.
Sigue estos consejos fáciles y… ¡brinda por tu salud esta Navidad!
Para aumentar el nivel de actividad física
Inicia la costumbre de reunirte con tu familia al aire libre, donde puedan realizar juegos con los hijos, hacer caminatas, nadar, etc. Aprovecha los días de asueto para fomentar la actividad física tanto tuya como la de tus hijos y fortalecer la unión con ellos. Acompáñalos a montar bicicleta, a jugar, pues todos estos juegos te pueden ayudar a “quemar” una cantidad considerable de calorías.
Entrégate el regalo de la actividad física, pues solo 30 minutos de actividad aeróbica moderada por día son suficientes para hacer una diferencia en el control de peso y mejorar de manera significativa nuestra salud. Elige cualquier actividad aeróbica que disfrutes, puede ser caminar o trotar, montar bicicleta, nadar, hacer aeróbicos de bajo o alto impacto, o hacer spinning.
Para cuidar las calorías en el hogar
• Busca opciones saludables para las comidas que prepararás para las fiestas. Por ejemplo, compra las carnes que contienen menos grasa y quita la piel a aquellas que la tienen, prepara los vegetales en el microondas o al vapor sin adicionar aderezos, e incluye frutas como postres.
• Hacer los platos tradicionales más saludables también ayuda. Sustituye ingredientes para reducir la grasa y el azúcar, reemplaza el azúcar por edulcorante artificial sin calorías, cambia la leche entera por leche descremada, utiliza yogurt natural, etc.
• Considera sustituir los bizcochos y dulces por una variedad de frutas frescas y frutos secos, pan integral… Dales a probar a tus familiares y amigos tus nuevas recetas “light”.
Y en las fiestas…
Si sabes que por la noche vas a asistir a una fiesta llena de tentaciones, compensa teniendo más cuidado con las calorías durante el día y haz más ejercicio.
• Realiza un desayuno y almuerzo más livianos, reduciendo las porciones y sobre todo no peques antes de la fiesta.
• Come despacio, disfrutando cada bocado, hazlo de manera lenta y tarda al menos 20 minutos en acabar tu plato fuerte. Recuerda que tu estómago necesita tiempo para decirle al cerebro que ya se siente satisfecho y no desea más comida.
• Aprende a escuchar y entender tu cuerpo, come solo cuando realmente tengas hambre y no porque haya comida y otros estén comiendo.
• Reduce el total de alcohol sirviendo cada trago con más ligas de gaseosas dietéticas, hielo y agua. Además, busca opciones light y verifica el porcentaje de calorías en las bebidas.