Es importante ayudar a los niños a desarrollar hábitos de higiene oral desde pequeños. Existen al menos dos razones fundamentales: la primera es que una buena salud bucal contribuye al bienestar general de los niños; y en segundo lugar, la higiene dental desde una temprana edad es un factor clave en el desarrollo de una dentición adulta saludable.
Las caries dentales en los niños y niñas en edad preescolar están vinculadas con:
• El comienzo tardío del cepillado dental.
• La baja frecuencia del cepillado.
• El uso prolongado del biberón.
• El uso del bobo sumergido en sustancias dulces.
• El consumo de azúcar, la ingesta frecuente de comidas fuera de hora o “snacks” y la actitud de los padres.
A continuación, presentamos algunas pautas para contribuir con la higiene dental de tus hijos:
• Desde la aparición del primer diente en la cavidad oral o boca, debes limpiar con delicadeza las encías y los dientes del bebé con un paño limpio y húmedo, o con una gasa de algodón, para eliminar los residuos alimenticios y la placa dental.
• A medida que crece, se introduce el cepillado dental, que debe ser supervisado hasta que el niño o la niña pueda sostener el cepillo y enjuagarse por sí mismo.
• Utiliza un cepillo dental suave y pequeño junto a una pasta dental infantil. Debes asegurarte de que el niño solo use una pequeña porción de pasta, aproximadamente del tamaño de un grano de maíz.
Los buenos hábitos de salud bucal no son difíciles de lograr y pueden ayudar a crear patrones para toda la vida.