En los años que llevo desarrollando mi profesión me he encontrado con distintas situaciones y actitudes tanto en mi consultorio como en la labor de parto. Con gran satisfacción he observado que últimamente la embarazada se está informando y se siente interesada en tener una preparación integral que responda a todas sus inquietudes sobre cómo aprender correctamente las técnicas respiratorias así como los ejercicios que prepararán su cuerpo para el momento del parto.
Es una ayuda muy importante trabajar con una embarazada que conoce el desarrollo del proceso que vivirá y se comporta como una colaboradora activa que demuestra un gran dominio emocional. Esta es capaz de adaptarse a la situación que se presente con confianza y docilidad, producto del conocimiento de su cuerpo y los hechos que está viviendo.
Las técnicas respiratorias son decisivas en un momento tan estresante como el de las contracciones. A través del jadeo, la mamá envía el oxígeno necesario para el trabajo del músculo uterino, oxígeno que también es esencial para el feto. La otra técnica respiratoria se utiliza durante el período de expulsión y es el pujo, que debe conocerse correctamente para que en 3 o 4 pujos tengamos el bebé en los brazos. Este solo debe ser realizado bajo la dirección del médico.
En mi calidad de gineco-obstetra, recomiendo la preparación prenatal y felicito a las mamás que se interesan por informarse y prepararse porque esto constituye una ayuda de incalculable valor para el profesional.