Viajar durante el embarazo puede ser una actividad normal, pero es preciso tomar algunas precauciones para que la travesía sea placentera y no acarree complicaciones para tu bebé.
Tu médico es una de las primeras personas a la que debes comentar tu intención de viajar, pues es quien determinará si estás en condiciones óptimas para ese recorrido. Si considera que puedes hacer el viaje, es momento de analizar las implicaciones del tipo de transporte que utilizarás, ya sea por tierra, agua o aire.
Los viajes en automóvil
Procura no ser quien conduzca el vehículo y pídele al conductor que se detenga con cierta frecuencia para que orines y estires las piernas.
Usa el cinturón de seguridad: La banda que cruza el abdomen entre la barriga y los senos, y la que atraviesa la cadera, cerciórate de no estar presionando el vientre, si no que esté por debajo de él; el cinturón de seguridad no debe, en ningún momento, presionar el vientre.
Si viajaras en avión…..
Toma en cuenta que, después del séptimo mes de embarazo, existen muchos riesgos al abordar un avión, como parto prematuro o rotura de placenta.
Levántate de tu asiento cada media hora y camina en el pasillo; estira las piernas, especialmente los tobillos, para evitar la flebitis o la inflamación de una vena.
Procura reservar un asiento cerca de las alas del avión, así tendrás un viaje más placentero. Si aún padeces los malestares, escoge un vuelo en el horario que mejor te sientes o pide un asiento de pasillo, de modo que estés un poco a tus anchas y más próxima al baño.
Toma mucho líquido para combatir los síntomas de deshidratación que producen las alturas.
Si el medio de transporte elegido es en barco..
… en este caso, procura haber sobrepasado el primer trimestre de embarazo, pues los viajes en barco aumentan los mareos y las náuseas.
Algunas recomendaciones adicionales importantes para tener en cuenta en caso de viajar embarazada…
La mejor época para que una mujer embarazada salga de viaje es entre los tres y seis meses de embarazo, es decir entre las 18 semanas y las 24 semanas.
Es importante verificar que en el sitio que visitas podrás encontrar alimentos libres de agentes patógenos o al menos, agua embotellada, leche pasteurizada o bebidas gaseosas, entre otras cosas.
Investiga cuáles enfermedades endémicas o epidemias pudieran existir en la zona que vas a visitar. En ese caso, consulta con tu médico la factibilidad de vacunarte contra esos virus o enfermedades y ten a mano la dirección y los teléfonos del centro de salud más cercano.
Con tu médico, investiga qué colega podría atenderte en el lugar a donde vas a desplazarte en caso de ser necesario; tener una referencia médica siempre es recomendable. También indaga si el seguro médico es válido fuera del área en la que resides y si cubre a recién nacidos, en caso que tengas un parto prematuro o anticipado.