Para los nuevos padres, suele ser difícil saber cuánto tiempo y con que frecuencia debe dormir el recién nacido. Durante las primeras semanas los recién nacidos no tienen un horario establecido y muchos de ellos confunden el día con la noche.
El recién nacido promedio duerme durante gran parte del día y la noche; se despierta únicamente para alimentarse cada dos horas, ya que tienen un estómago pequeño y deben despertarse cada dos horas para comer.
En la mayoría de los casos, el bebé se despierta para comer aproximadamente cada tres a cuatro horas, y no es necesario despertar al bebé para alimentarlo(a) salvo que así lo haya recomendado el pediatra
Cómo ayudar a dormir a tu bebé :
Las primeras semanas serán especiales, ya que al mismo tiempo que cuidas de tu bebé y de tí misma, aprenderán a conocerse mutuamente. Muy pronto notarás que tú y tu bebé se acostumbran rápidamente el uno al otro y comienzan a entrar en una rutina.
Es el momento de establecer la rutina para la hora de ir a la cama y seguirla diariamente, como una manera de que tu bebé reconozca el final del día, acepte y logre conciliar el sueño mas fácilmente a la hora de dormir.
Lo primero es que debes reconocer son las señales que te indican que está listo(a) para dormir, enseñarle a dormir solo(a) y proporcionarle el entorno adecuado para lograr un sueño cómodo y seguro.
Algunas señales que te pueden indicar que tu bebé está listo(a) para dormir son gestos como frotarse los ojos, bostezar, apartar la mirada y quejarse.
Antes de iniciar la rutina para ayudar a tu bebé a que duerma, debes asegurarte que tiene el pañal limpio de manera que no se sienta molesto(a).
Algunas recomendaciones para establecer una rutina previa a dormir del/la bebé.
Al colocar a tu bebé dentro de la cuna toma unos minutos para compartir juntos, puedes leerle un cuento, cantarle una canción de cuna, rezar una oración, poner música suave, dale unos suavesmasajes a tu bebé o simplemente realizar una actividad que sea cómoda y relajante para tu bebé.
Antes de salir de la habitación, realiza una última acción con la cual indiques el final de la rutina, como apagar la luz y despedirte de el/ella con un beso y un buenas noches o hasta mañana.
Una rutina para acostarse ayudará a tu bebé a conciliar el sueño más rápido y de mejor manera. Es importante involucrar a todos en la casa, de tal forma para que puedan hacer lomismo con mayor facilidad y turnarse en el proceso, un día mamá, otro día papá,abuelita, tía o algún otro pariente cercano.
No te desesperes si aun teniendo una rutina nocturna bien estructurada, en ocasiones tu bebé llora al sentirte salir de la habitación. Es el momento de fortalecernos como padres y dejar que tu bebé llore por unos minutos antes de conciliar el sueño; posiblemente tu bebé no dejará de llorar hasta pasados varios minutos.
Muchas veces no podemos evitar cargarlos al oírlo(a)llorar, aún sabiendo lo que realmente debemos hacer. Una buena alternativa para estos casos, es acercarse al bebé y hacerlo sentir acompañado(a), dándole un poco de consuelo y no por mucho tiempo. Cortas visitas al bebé le harán saber que no lo hemos olvidado.Evita sacarlo nuevamente de la cuna para no romper el ritual del sueño ya establecido.
Eventualmente, un bebé que se despierta de noche encontrará la forma de reconfortarse a sí mismo y volver a dormir nuevamente.
Algunas pautas de Seguridad del bebé al dormir:
Coloca a tu bebé boca arriba sobre un colchón firme.
Elimina las almohadas, acolchados, juguetes de peluche u otros objetos blandos de la cuna.
Acuéstalo(a) con pijamas y sin taparlo(a).
Si utilizas una manta, acuesta al bebé con los pies hacia el pie de la cuna. Ajusta la manta alrededor del colchón de la cuna y cúbrelo(a) sólo hasta el tórax.
Asegúrate de que su cabecita permanezca descubierta mientras duerme.
No acuestes al bebé sobre una cama de agua, un sofá, un colchón blando, una almohada u otra superficie blanda.
Si decides amamantar al bebé en tu cama, debes cuidar queno se duerma boca abajo, sobre superficies blandas o sábanas sueltas, y la cama debe estar separada de la pared y de todo mueble para evitar que el/la bebé quede atrapado allí.
Recuerda: a la hora de dormir, lo mejor es colocar el bebé boca arriba, evitar arroparlo en exceso, no calentar ni enfriar demasiado la habitación y quitar todos los objetos mullidos del lugar en el que duerme.