1. Sus senos no los siente llenos. Después de los primeros días o semanas, es común que la mayoría de las madres no se sientan llenas de leche. Su cuerpo se ajusta a los requerimientos de su bebé. Este cambio puede ser repentino. Algunas madres que están lactando perfectamente nunca se sentirán llenas de leche.
2. El bebé duerme durante la noche. No necesariamente. Por ejemplo, un bebé que duerme durante la noche a los 10 días de edad puede, de hecho, no estar recibiendo suficiente leche. Un bebé que es muy somnoliento y debe ser despertado para sus tomas o que es "muy bueno" puede no estar recibiendo suficiente leche. Hay muchas excepciones, pero solicite ayuda pronto.
3. El bebé llora después de la toma. Aunque el bebé puede llorar después de la toma porque tiene hambre, también hay muchos otros motivos para que llore. No limite el tiempo de lactancia.
4. El bebé se alimenta con frecuencia y/o por períodos muy prolongados. Para una madre, alimentar cada 3 horas puede parecerle muy frecuente; para otra, 3 horas puede parecerle mucho tiempo entre cada toma. Para una, la toma que dure 30 minutos es una toma prolongada; para otra, es corta. No hay reglas sobre la frecuencia y duración con que se debe alimentar al bebé. No es cierto que el bebé recibe el 90% de su alimento en los primeros 10 minutos. Deje que el bebé determine su propio horario de alimentación y esto dará buen resultado, si el bebé succiona y toma del seno y además tiene 2-3 deposiciones amarillas por día. Si este es el caso, alimentar de un seno en cada toma (o por lo menos terminar de un seno completamente antes de iniciar con el segundo) puede prolongar el tiempo entre cada lactancia. Recuerde, el bebé puede estar en el seno durante 2 horas, pero si en realidad está lactando (abrir - pausar - cerrar es el tipo de succión) sólo por 2 minutos, se retirará del seno con hambre. Si el bebé se duerme rápidamente en el seno puede comprimir el seno para continuar el flujo de leche. Póngase en contacto con su médico por cualquier preocupación, pero espere antes de iniciar algo suplementario. Si realmente es necesario un método suplementario, no utilice biberones/teteros.
5. "Sólo puedo exprimir media onza de leche". Esto no significa nada y no debe afectarle. Por lo tanto, no se debe bombear su seno "solo por saber". La gran mayoría de madres tienen mucha leche. Usualmente el problema es que el bebé no obtiene la leche que hay, ya sea porque está colocado al seno en forma inadecuada o porque la succión es deficiente, o ambas cosas a la vez. Generalmente estos problemas se pueden resolver fácilmente.
6. El bebé toma el biberón después de amamantado. Esto no necesariamente significa que el bebé todavía tenga hambre. Este no es un buen modo de indagar el apetito del bebé. El biberón puede interferir con la lactancia materna.
7. El bebé de 5 semanas de nacido se retira repentinamente del seno pero todavía parece estar hambriento. Esto no significa que la leche se haya "secado" o disminuido. Durante las primeras semanas de vida, los bebés con frecuencia se duermen en el seno cuando el flujo de leche disminuye aunque no hayan tomado lo que necesitan. Cuando son mayores (4-6 semanas de edad), ya no se contentan con quedarse dormidos sino que se retiran o se disgustan. El suministro de leche no ha cambiado; el bebé sí. Comprima su seno para aumentar el flujo de leche.
Favor notar: Algunas veces puede ser necesario suplementar al bebé lactante. Si esto se hace con tetero o biberón, una situación difícil puede empeorar. En una situación de "emergencia", se puede ofrecer al bebé líquidos adicionales que pueden ser suministrados por cucharilla, vasito o gotero hasta que la lactancia pueda ser iniciada.
Si deseas obtener más información, contacta a un representante de la Liga de la Leche República Dominicana o entra a http://lllid.org/dominicana/