También puede ocurrir que tu bebé está listo para dormir y piensas que puede ser recomendable dejarlo un poquito más para extender luego sus horas de sueño, pero te encuentras con que se pone de mal humor y se muestra cansado.
En vez de enfrentarte a esas situaciones, atiende rápidamente sus señales de fatiga y ponlo a tomar la siesta cuando esté cansado.
Es importante ir entendiendo las señales de sueño del bebé para, inmediatamente se presenten, iniciar la siesta; si esperas que el bebé esté muy cansado, no podrá dormir.
Algunas señales de cansancio o fatiga que puede presentar son:
• disminución de actividad
• ojos llorosos o vista vidriosa
• irritabilidad
• bostezos
• restregarse los ojos
• falta de interés en las personas o en los juguetes
Una vez que reconoces las necesidades de sueño, puedes planear una rutina para las siestas que puede tener similitudes a la establecida para ir a dormir de noche, aunque no debe ser igual para evitar confundirlo. Esta rutina no necesita ser larga ni compleja, ya que si la siesta ocurre a la misma hora todos los días, habrá señales sutiles que avisarán al bebé que el momento se aproxima.
¿Qué podemos hacer si no quiere dormir?
En primer lugar, lo que no hay que hacer es convertir la hora de la siesta en una batalla. Si el niño no quiere dormir, con las peleas aborrecerá todavía más ese momento.
La siesta no debe ser un drama. Si descansa lo suficiente por la noche, y por el día no manifiesta signos evidentes de cansancio, es que no la necesita. Si, por el contrario, durante el día se muestra irritable y llorón sin causa aparente, tiene ojeras, come menos, se encuentra cansado, sí es recomendable la siesta. Por tanto, hay que distinguir si, en realidad, el niño la necesita o no.
Cantidad de siestas y duración según la edad
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Edad
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No. de siestas
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Horas de duración
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4 meses
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3
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4-6
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6 meses
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2
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3-4
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9 meses
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2
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2.5-4
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12 meses
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1 a 2
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2-3
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2 años
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1
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1-2
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3 años
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1
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1-1.5
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