Una buena merienda debe estar compuesta por:
- Carbohidratos, que les darán la energía necesaria para el buen funcionamiento de sus músculos y de su cerebro.
Algunas fuentes saludables de carbohidratos son: cereales y panes integrales, frutas, verduras y lácteos de bajo contenido graso.
Si incluiste en el desayuno del niño la porción de carbohidratos requerida, no necesitas incluirlos en la merienda. En caso contrario, puedes ofrecerle una porción de pan, cereal o galletas, preferiblemente integrales.
- Proteínas, que contribuirán a su crecimiento. Estudios recientes demuestran que cuando los pequeños no reciben la cantidad de proteínas necesarias para su edad, presentan problemas para concentrarse y mantener la atención, especialmente los menores de 5 años.
Puedes obtener la dosis apropiada de proteínas en los lácteos, que además aportarán calcio para sus huesos. Puedes elegir entre leche, yogur natural o de frutas, un trozo de queso u otro derivado de la leche.
- Fibras y vitaminas. Consumir fibra ayudará a regular el sistema digestivo y los movimientos intestinales de los niños. Y ya sabemos que las vitaminas son toda una fuente de salud. Puedes darles fibras y vitaminas juntas con sólo una pieza de fruta. También los cereales les proporcionarán la fibra que necesitan.
- Y lo que no debe faltar ….agua, para calmar la sed.
De vez en cuando, se les puede permitir que merienden algún antojito dulce o salado, siempre que esto no se convierta en un hábito.
Recuerda que en la niñez se comienzan a crear los hábitos alimentarios que van a repercutir en la salud de tus hijos en los años posteriores.
Una mala merienda
Por las prisas, o por cualquier otro motivo, muchos padres no dedican el tiempo necesario para asegurarse de la calidad de la merienda. Muchas veces los mismos niños, sin un criterio definido, son los que eligen entre las opciones ofertadas en la cafetería del plantel escolar. Estos errores pueden perjudicar la salud de los niños.
Lo que no se debe hacer:
- Ofrecer al niño apenas un paquete de galletas.
- Permitir que la merienda sea a base de papas fritas, platanitos, dulces, etcétera.
- Sustituir los jugos de frutas naturales por bebidas gaseosas.