En la ciudad, limpian el aire contaminado por los vehículos y las fábricas, que emanan gases perjudiciales para la salud. Los árboles absorben polvo, cenizas, polen y humo, que pueden causar daños a los pulmones; también absorben el dióxido de carbono y otros gases peligrosos y, a cambio, restauran la atmósfera con oxígeno y nos brindan un aire limpio. Así se desarrolla el proceso de la fotosíntesis.
Los árboles cumplen otra función esencial para la vida: sus hojas y raíces retienen el agua que proviene de las lluvias. De esta manera, funcionan como almacenes de agua y ayudan a evitar la erosión de los suelos y los derrumbes de tierra. Además, los árboles liberan hacia la atmósfera parte del agua que absorben y de esta manera favorecen las lluvias. Sin ellos, el clima sería más seco y cálido.
Podemos decir que los árboles trabajan las 24 horas del día ayudándonos a tener un medio ambiente más saludable y contribuyendo a la belleza de las ciudades y los campos. Imaginemos una ciudad o un campo sin árboles. Sería un paisaje feo, seco y sin colores.
Por si todo esto fuera poco, los árboles también amortiguan los ruidos de las ciudades, evitando la contaminación acústica y haciéndonos la vida más agradable.
También sirven de refugio para que las aves fabriquen sus nidos, donde crían a sus polluelos y los mantienen a salvo de otros animales que pueden ser una amenaza; además, proveen alimento y abrigo para muchísimas otras especies.
Por todo esto, es muy importante sembrar árboles con nuestros familiares, vecinos, compañeros de trabajo… Como padres, podemos incentivar en el colegio de nuestros hijos una jornada de reforestación, ya sea en un parque o en el mismo colegio, para que los niños se integren y apadrinen los árboles. Incluso pueden bautizarlos con los nombres que ellos deseen. Esta es una excelente forma de concienciarlos sobre la necesidad de sembrar y cuidar los árboles.
Podemos explicarles a nuestros hijos detalles tan importantes como los siguientes:
- Un solo árbol genera el oxígeno que consumen diez personas.
- El oxígeno que producen 100 árboles en un día es agotado por un solo automóvil en apenas media hora.
- Millones de personas dependen de los árboles frutales para vivir.