El proceso nutricional es una actividad que realizamos durante toda nuestra vida, en las diferentes etapas de nuestra existencia.
Una nutrición balanceada, variada y saludable donde integremos los diferentes grupos alimenticios debería ser una meta durante nuestra existencia, ya que esta nos proporcionaría un estado óptimo de salud y estaríamos previniendo o al menos retardando la aparición de dolencias específicas de salud.
Si bien este tipo de alimentación debería suplir todas nuestras necesidades nutricionales cuando ingerimos los grupos alimenticios en la forma, cantidad y manera correcta existen etapas fisiológicas de la vida, entiéndase la adolescencia, el embarazo, la lactancia, la menopausia y el envejecimiento donde es necesaria la suplementación con algún compuesto multivitamínico que supla esos requerimientos extras o necesidades esenciales para ese momento de la vida.
Pondremos aquí particular atención al tema del embarazo (antes, durante y después del mismo) por ser una etapa importante tanto en la vida de la futura madre como de su nuevo bebé, así como del entorno que la rodea.
Todos sabemos que el embarazo es una etapa especial en la vida de la mujer que aunque acarrea satisfacción psicológica y emocional también predispone a la madre a cierta forma de stress físico, así como cambios en su cuerpo y podría en ese momento ser incluso proclive a la aparición de condiciones las cuales en un estado no gestante no se hubiesen desarrollado.
De ahí la importancia de una atención adecuada y un manejo integral en la mujer embarazada, lo cual incluiría visitas regulares a su ginecólogo- obstetra, evaluación nutricional, ejercicios apropiados a su estado así como descanso y relajación.
Debido a este estado así como a la vida de ese nuevo ser, muchas veces los nutrientes (alimentos y líquidos) no son suficientes para cubrir las necesidades de la madre y del nuevo ser que se está formando, de ahí la importancia del uso de multivitaminas y minerales durante el embarazo.
En nuestra opinión el uso de un suplemento multivitamínico que reúna los componentes esenciales en calidad y cantidad necesarias para cubrir las necesidades de la madre y el nuevo ser es esencial para asegurar un embarazo a término sin complicaciones y un bebé saludable como lo desearía cualquier madre.
Los suplementos nutricionales que contengan hierro, calcio, ácido fólico así como las vitaminas liposolubles e hidrosolubles, asociadas a minerales esenciales como el yodo, el flúor, selenio y Zinc deberían siempre formar parte del manejo de toda embarazada, siempre y cuando no haya una contraindicación.
No debemos olvidar que siempre será parte integral la nutrición completa, variada y balanceada.