Los bebés necesitan de la vitamina D que se activa con la exposición al sol pero tenga cuidado con los horarios y los golpes de calor.
Los beneficios del sol son evidentes para la síntesis la Vitamina D pero expertos aseguran que son mucho más los riesgos que se corren con la exposición de los bebés al astro rey. Esto no significa que no pueda escaparse a la playa con su hijo pequeño.
Los bebés menores de seis meses no deben ser expuestos a la radiación UV y lo mejor será que haga una buena inversión en una protección solar suficientemente eficaz, ya que su piel es más delgada y es incapaz de producir melanina, para protegerla y no puede refrescarse por sí misma. Por eso una quemadura solar accidental a esta edad puede transformarse en una emergencia médica.
Es conveniente tener en cuenta que sólo son necesarios de 5 a 10 minutos de exposición diaria al sol para sintetizar la vitamina D necesaria para el crecimiento y la prevención del raquitismo. El horario debe ser antes de las 10 de la mañana y después de las 4 de la tarde, cuando los rayos del sol ya no se encuentran de manera perpendicular a la Tierra.
A partir de los seis meses de vida se deberán usar filtros solares superiores a protección No. 15 que contengan PARSOL o Dióxido de Titanio. El filtro debe distribuirse en todo el cuerpo del bebé, incluidas la cara y las orejas, media hora antes de exponerlo al sol. Se deberá reponer cada dos horas o cada vez que el niño se moje, tanto en piscina, río o mar.
Después del sol
Tan importante como la protección frente al sol es el cuidado posterior de la piel, para evitar la exfoliación, la irritación y la sequedad de la piel. Para esto existe una gran variedad de cremas hidratantes infantiles para después del sol. Es bueno consultar con el pediatra acerca de qué productos utilizar.
Recuerde que…
* La protección del sol es necesaria en todos los casos. No solamente es importante en la playa o en la piscina, se debe aplicar para todas las actividades al aire libre.
* Una atención particular se debe prestar en las montañas, pues los niveles UV aumentan en aproximadamente 8 por ciento con cada 1000 metros de la altitud.
* Aunque la radiación UV se siente más cuando el cielo está despejado, es igualmente peligroso o más en un día nublado.
* Muchas superficies tales como nieve, arena y agua reflejan los rayos del sol y los rayos UV.
* Los protectores, la ropa y los sombreros proporcionan la mejor protección para los niños pero no hay que olvidar las partes del cuerpo que siguen estando expuestas como la cara y las manos.
* Los niños que tengan protección al sol prevendrán daño a corto y a largo plazo mientras que podrán gozar del tiempo que pasan al aire libre sin sufrimientos.