Háblale, cántale, ríete con él, observa qué le resulta divertido...disfruta este momento entre tu bebé y tú.
La hora del baño forma parte de la higiene diaria del bebé y es un momento que puedes utilizar, no solo para asearlo sino también, para jugar con él y establecer vínculos y sentirse más cercanos. Aunque el bebé no se ensucia como un niño grande, el baño ayuda a eliminar el sudor y las células muertas de la piel, es relajante y favorece el sueño.
Son diferentes las opiniones sobre el tipo de baño antes de la caída del cordón. Algunos especialistas prefieren reservar el baño de inmersión hasta después de la caída para evitar posibles infecciones y que el ombligo se mantenga lo más seco posible para su pronta cicatrización. En caso que decida darle un baño completo a su bebé desde el primer día, considera que la limpieza del ombligo debe hacerse con alcohol y esa área debe mantenerse seca y limpia.
Es importante tener en cuenta algunos detalles, y mas si eres primeriza, ya que éste es uno de los procesos en el cual tenemos mayor inseguridad, por temor a dejarlos caer o que se resbalen, pero si te organizas y sigues estos consejos lograrás con éxito este hermoso encuentro:
* Antes de iniciar el baño, cerciórate de tener a mano todos los utensilios que necesitaras para así no tener que dejar el bebé solo y evitar accidentes:
º Jabón y champú especial para bebés (deben ser neutros y poco perfumados)
º Esponja
º Toalla
º Bolitas de algodón
º Alcohol (en caso de tener aún el cordón)
º Pañales
º Ropa
* La temperatura del agua debe oscilar entre los 34º y 37º centígrados. Puedes darte cuenta si es la temperatura adecuada con un termómetro de baño, si no tienes, utiliza el codo o la parte interna del antebrazo, donde la piel es más sensible; no lo haga con las manos porque están acostumbradas a soportar temperaturas más elevadas.
* Es importante controlar también la temperatura ambiente, que debe ser de 22º a 25º centígrados y evitar corrientes de aire.
* Para iniciar, enjabona todo el cuerpo con la esponja, de arriba hacia abajo iniciando en el cuello. Presta especial atención a las zonas de pliegues. Al colocar a tu bebé en la bañera, sosten sus hombros con una mano y sus piernitas o la nalguita con la otra hasta sentarlo, así se sentirá más cómodo y protegido. Pon una de tus manos debajo de sus axilas para que su cabecita se mantenga erguida y fuera del agua, utiliza la otra mano para bañarlo, empezando por la parte delantera de su cuerpo. Después de ello, lava y enjuaga la parte posterior de su cuerpecito.
* Nunca dejes solo al bebé durante el baño. En el caso de que surja alguna emergencia, sácalo del agua y llévela con usted.
* Ojos, nariz y oídos tienen su propio proceso de limpieza aparte.
* Aprovecha la hora del baño para revisar a tu bebé para descartar erupciones, inflamaciones u otros problemas. Observa si presenta costra láctea en la cabeza.
* Al bañar al bebé, procurara que no le entre agua en los oídos. Si le llega a caer debes secar suavemente con la punta de la toalla.
* Después del baño hay que secar muy bien todo el cuerpo del bebé, especialmente entre los pliegues y la zona del cordón, sin frotar.
El secado de la delicada zona del cordón se realiza mediante toquecitos suaves.
* Cubre la cabeza de su bebé con una toalla tan pronto como hayas terminado de lavar su cabello. Esto ayudará a evitar pierda calor y se resfríe.
* La mayoría de los bebés afrontan esta nueva experiencia con gusto, pero no hay que desanimarse si el bebé llora en los primeros baños. Con el tiempo se acostumbrará y llegará a disfrutar de este momento de placer y tú también.