Por: Liza Soñé y Maribel López
Instructoras certificadas de Masaje Infantil
masajeinfantilrd@gmail.com
El vínculo entre madre y bebé se inicia desde el mismo momento en que se conoce la existencia de un embarazo. La madre percibe esta conexión maravillosa con el ser que lleva dentro de sí, un vínculo que irá reforzándose a lo largo del embarazo cuando empiece a sentir los movimientos de su bebé y después que nazca y comparta con él de piel a piel.
Esta relación que se establece es un vínculo de amor, ternura y aceptación. El bebé, sintiéndose querido y aceptado tal como es, podrá dar rienda suelta a su desarrollo, sabiendo que será amado y respetado.
Un bebé vinculado sanamente con su madre o padre tendrá un progreso mayor, será más saludable, logrará establecer contacto físico con otras personas sin sentirse agredido y, sobre todo, se sentirá amado, querido y aceptado, adquiriendo una sana autoestima.
Este vínculo se desarrolla a través de los sentidos con las miradas, la voz, las caricias... Por ello, es importante que todo recién nacido sea colocado de inmediato al lado de su madre para escuchar su voz, ser amamantado y recibir sus caricias.
En ocasiones el proceso de vínculo puede verse interrumpido o frustrado. Esto ocurre cuando se presentan problemas de salud en la madre o el bebé, y se ven en la necesidad de separarse. Si es el bebé el que debe permanecer en la unidad de cuidados intensivos neonatales, a los padres se les deberá permitir acercarse, hablarle, cantarle, sostenerlo en los brazos. De esta forma, el bebé comprenderá que no ha sido abandonado y que sus padres están acompañándolo en estos momentos difíciles. Esto asegurará una mejor evolución, mayor aumento dela talla y el peso, y un menor tiempo de estadía en la unidad de cuidados.
Se ha comprobado que el tacto es uno de los elementos más poderosos en el proceso de la vinculación. El masaje infantil, a través del contacto piel con piel, se convierte en un promotor ideal de este proceso, ya que lo estimula y refuerza. A través del masaje infantil los padres envían señales de amor, apoyo y comprensión, las cuales ayudan a desarrollar un vínculo sano y establecer unas relaciones familiares armónicas y estables.