Por: Licda. Yulitza Bernal
Terapeuta de Aprendizaje, Centro de Desarrollo Integral del Niño
Happy Kids
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Muchas madres se preguntan: ¿debo o no dejar que mi hijo coma con las manos? Yo les respondería que sí, pues, además de ser una gran experiencia para ellas y para él, el bebé desarrollará su coordinación motriz y agarre, y sentirá las texturas de los alimentos.
Entre los 6 y los 9 meses de edad los bebés comienzan a consumir alimentos más variados y sólidos. Es el momento de incorporar diferentes texturas, consistencias y colores. Esta es la edad en la cual querrán explorar los nuevos alimentos, puesto que la exploración es la base de su aprendizaje. Primero lo harán con las manospara posteriormente llevárselosa la boca, debido a que yatendrán mayores habilidadesmotrices finas, proceso quefavorece su coordinación ojo, manoy agarre.
Al principio, elbebé se ensuciará, pero con eltiempo mejorará sus destrezasy podrá coger los alimentos
utilizando únicamente los dedos índice y pulgar, como etapa previa a la utilización de utensilios de alimentación.
Al permitirles manipular los alimentos con las manos, los bebés desarrollan una mayor tolerancia táctil, la cual les brinda una mayor seguridad y les ayuda a aceptar mejor algunos alimentos, ya que si no los toleran con las manos, difícilmente los comerán, como es el caso de los trozos o grumos.
Actualmente los niños están presentando una mayor intolerancia táctil: evitan el contacto con texturas como la pintura, ega, masilla, entre otras, y al notar las manos sucias quieren lavárselas. Todo esto es consecuencia de que, cada vez más, las familias rechazan la práctica de comer con las manos. Tal vez porque pensamos que puede acarrear modales inadecuados en la mesa, para evitar que se ensucie y haga reguero, o simplemente porque lo vemos como algo antihigiénico.
Comer solo, primero con las manos y, un poco más tarde, con los cubiertos, le da al bebé un cierto grado de control sobre lo que come y cuánto come. Incluso los niños pequeños pueden saber cuándo tienen hambre y cuándo están llenos, así que permíteles que reconozcan esto y responde a sus señales.
Aprovecha la etapa oral en la cual querrá llevarse todo a la boca, para de esta forma iniciarle en la práctica de alimentarse solo. Siéntalo junto a ti en la mesa familiar, y dale su propio plato lleno de trozos de verduras cocidas o frutas muy tiernas. Déjale que explore, toque los alimentos y coma con las manos.
En la medida que les brindamos a los bebés la oportunidad de manipular y explorar por medio del tacto, desarrollarán mejores habilidades motoras y mejores respuestas sensoriales. Podrán percibir mejor los cambios de temperatura, localizar el dolor, o estimular sus reflejos de protección ante una situación de peligro: retirar las manos del fuego, colocarlas al caer…Por otro lado, obtendrá mayor conciencia de su esquema corporal, lo que les permitirá en el futuro realizar actividades como escribir sin observar el teclado o localizar un objeto por medio del tacto.
LO QUE DEBES HACER
• No olvides lavar las manos del bebé antes y después de cada comida.
• Los alimentos que le ofrezcas deben ser suaves y pequeños (trozos de pan, galletas, cereales, frutas, verduras, pasta, queso, jamón…). Se debe evitar darle alimentos duros como uvas o caramelos, para evitar riesgo de asfixia.
• Siempre que le brindes alimentos enteros al bebé debes estar con él, nunca dejarlo comiendo solo.
• Tener mucha paciencia y constancia.