Por: Dra. Aurelia Suero
Médica nutrióloga clínica, dietoterapista, acunpunturista
senderosvidaysalud@gmail.com
El embarazo es una etapa crítica en la que se forma el cuerpo de un nuevo ser y, por lo tanto, la madre necesita de una correcta alimentación a fin de proporcionar a su bebé los nutrientes que necesita para su correcto desarrollo.
Los pescados y los mariscos son una parte importante de una dieta saludable ya que contienen proteína de alta calidad, pocas grasas saturadas y ácidos grasos esenciales tipo omega-3. Una dieta adecuada para el embarazo tiene que ser balanceada y equilibrada, e incluir variedad de pescados y mariscos que puedan contribuir a la salud cardíaca y al correcto crecimiento y desarrollo de los bebés.
Un estudio reciente llevado a cabo en la Universidad de Harvard afirma que las mujeres que consumen mayores cantidades de pescado durante su embarazo, dan a luz bebés que al crecer demuestran poseer mayores habilidades que los bebés nacidos de madres que no consumieron pescado durante el embarazo.
Sin embargo, los frutos del mar tienen su lado oscuro: casi todos los pescados y mariscos contienen algún rastro de mercurio. Algunos pescados y mariscos poseen altos niveles de mercurio que pueden perjudicar a un bebé en gestación o puede afectar adversamente el sistema nervioso en vías de desarrollo de un niño/a pequeño.
Pero ¿qué es el mercurio? El mercurio ocurre naturalmente en el medio ambiente y también puede ser emitido al aire por medio de la contaminación industrial. El mercurio cae del aire y se acumula en corrientes fluviales y océanos y es convertido en mercurio metílico en el agua. El metilmercurio es un poderoso neurotóxico y un peligroso contaminante que nos amenaza debido al vertido industrial en lechos pluviales, incluyendo mares, ríos y arroyos.
El metilmercurio puede producir enfermedades tales como el síndrome cerebeloso atáxico, parestesias en manos y boca, alteraciones neuro-psiquiátricas (alteraciones de la personalidad y estados de confusión mental), y afecciones psicomotoras en infantes. El metilmercurio atraviesa la placenta y puede hallarse en la sangre del bebé, en niveles tan altos como el de la madre. El cerebro del bebé es el órgano más sensible a la exposición de metilmercurio y como el cerebro continúa su desarrollo durante todo el período de embarazo, la exposición en cualquier momento del embarazo puede tener repercusiones importantes.
Casi todos los peces y mariscos contienen rastros de metílmercurio. Sin embargo, los peces de mayor tamaño, que hayan vivido más tiempo tienen niveles más altos de metílmercurio porque han tenido más tiempo para acumularlo. Los peces con mayor rastro de mercurio suelen ser: atún blanco, carite, pez espada, lobina, róbalo y mero amarillo. Los peces con menos rastro de mercurio son: atún light enlatado, bacalao, cangrejo, merluza, lenguado, arenque, langosta, dorado, ostiones, mejillones, camarones, vieiras y trucha.
Lo recomendable, es comer no más de dos porciones a la semana de pescado o marisco bajo en mercurio.
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EVITE O LIMITE EL CONSUMO DE PESCADO
BASÁNDOSE EN LO SIGUIENTE
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Las mujeres en edad fértil (de 15 a
44 años),mujeres embarazadas,
mujeres amamantando y niños
menores de 15 años
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Todas las demás personas
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No consuma pescado ALTO en mercurio
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Coma sólo 1 porción de pescado ALTO en mercurio por semana
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No coma más de 2 porciones de pescado
BAJO en mercurio por semana
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No coma más de 4 porciones de pescado
BAJO en mercurio por semana
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PECES DEL OCÉANO CON BAJOS NIVELES DE MERCURIO
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Inglés
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Español
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Black drum
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Verrugato negro, corvinón negro
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Canned light tuna
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Atún light enlatado
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Cod
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Bacalao
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Haddock
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Eglefino, merluza
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Herring
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Arenque, sábalo
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Lobster
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Langosta
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Shrimp
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Camarones
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Scallops
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Callos, vieiras, pecten
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Oysters
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Ostiones, mejillones
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Salmon (canned, fresh or frozen)
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Salmón enlatado fresco o congelado
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Mahi-mahi
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Dorado
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