La evaluación de todo bebé prematuro debe ser realizada el primer mes de nacido, sin importar sus condiciones de salud. No se debe esperar rebasar ciertos problemas de salud debido a que la ROP puede cambiar su instalación en menos de 72 horas, haciendo imposible su manejo y trayendo ulteriores consecuencias.
La retinopatía de la prematuridad (ROP) es una enfermedad vaso-proliferativa que afecta exclusivamente a los recién nacidos prematuros. Fue descrita por Terry en 1940 con el nombre de fibroplasia retrolental, debido a la forma cicatricial de la enfermedad.
En los años 50, esta afección ocular se relacionó con el aporte elevado e incontrolado de oxígeno, lo que llevó a un control estricto de su uso en las unidades de neonatología. Con la administración controlada de oxígeno se disminuyó drásticamente su incidencia, pero se produjo un aumento de las muertes neonatales debido a complicaciones respiratorias y neurológicas. Los avances tecnológicos y métodos en los cuidados neonatales desarrollados a partir de la década de los 80 han permitido una mayor sobrevida. La inmadurez del ojo por la prematuridad es la principal causa de la ceguera en prematuros.
El órgano de la vista comienza su formación desde la semana 16 de gestación y los vasos sanguíneos que alimentan la retina (membrana fotosensible del ojo) alcanzan la periferia extrema entre las semanas 38-42. Dependiendo del grado de prematuridad, estos vasos se localizarán en diferentes zonas de su migración, generando que todo el tejido retiniano desprovisto de los mismos carezca de irrigación y aporte de oxígeno. Se produce entonces muerte tisular y cicatrización que conlleva a un desprendimiento de la retina y a ceguera irreversible.
Entre los principales factores de riesgos de la ROP se encuentran: embarazos de gran prematuridad (28-32 semanas de gestación), bajo peso al nacer (menos 3-4 libras) y suministro de oxígeno en alta concentraciones. Otras posibles causas son embarazos de alto riesgo, síndrome de distress respiratorio, amneas, cardiopatías, infecciones, transfusiones sanguíneas, hemorragias intraventriculares y embarazos gemelares.
La principal causa de ceguera infantil a nivel mundial es la ROP. Anualmente se reportan 14 millones de prematuros en el planeta; en Latinoamérica existen 60 mil casos registrados. Un diez por ciento de estos bebes presentan riesgos de potencial ceguera irreversible. La incidencia de la ROP varía en cada país: en República Dominicana cada año 300 niños se quedan ciegos por los desprendimientos de retina causados por la prematuridad.
Existen diferentes modalidades de tratamiento para combatir esta causa de ceguera irreversible: criopexia (congelación), láser (calor) e inyecciones de medicamentos antiangiogénicos (anti-VEGF).